La Amistad (fragmento)
"Entonces, es la naturaleza humana y su evolución, tan caprichosa e inescrutable que a su antojo y deseo, sin propósito aparente ni explicación alguna, nos convoca, nos une y nos vincula, sin exigencia, sin ambición, en un momento especial de la vida... la juventud... para compartir como generación el mismo universo de realidades, y de fantasías, de formación trascendente, de tomar conciencia, de intolerancias, de confrontar la voluntad con el desinterés, y en esos pasos, y sin importar los próximos, nos empieza a llevar como la hebra madre de nuestro entretejido e irremediable destino a través de la vida, inyectando en nuestro espíritu el permanente interés por buscarnos, juntarnos, abrazarnos, hablarnos, reírnos,
molestarnos, recordar a los que se fueron, a los que están lejos, recibirlos cuando llegan, despedirlos cuando se van... o es un don divino que se acepta para bien, absoluto y sin remedio, como quiera que sea, y por alguna buena razón, la amistad existe, es un rasgo esencial de la humanidad, aquel lugar sin fronteras, lleno de cariño sincero y amor fraterno... me he esmerado en buscar más explicaciones... no las he hallado.... solo he encontrado una conclusión, la amistad no se explica... la amistad se construye y en ese afán, conservémosla como fuente de inspiración, como centro de atracción , y ¿porque no...? como un buen bastón, ahora y por lo que nos resta... hasta el fin..."
Miguel Estrada , Ingeniero Industrial
"Un amigo es alguien que conoce la
canción de tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha
olvidado la letra. Los amigos desarrollan en nosotros nuestras virtudes
potenciales. Una persona sin amigos corre el riesgo de no llegar jamás
a conocerse. Cada amigo es un espejo que nos refracta desde un ángulo
distinto. Cada amigo crea en nosotros una zona de contacto, un campo
propicio al desarrollo de un determinado tipo de amistad. Es por ello
que podemos tener dos amigos íntimos que no lleguen jamás a
comprenderse entre sí. Perder un amigo significa muchas veces
neutralizar un sector de nuestra personalidad". Julio Ramón
Ribeyro. La tentación del fracaso.
